La víspera del 17 de enero, festividad de San Antón, se enciende una
hoguera en El Raso, donde no faltarán las patatas asadas. Al día
siguiente se efectúa la tradicional rifa del cordero y la zona del
Planillo de San Andrés se llenará de todo tipo de animales domésticos,
que recibirán la habitual protección del Santo.
El día de San Blas, 3 de febrero, muchos se acercarán hasta la
Catedral con bolsas llenas de alimentos y dulces, sobre todo roscos, para
que sean bendecidos por la reliquia del Santo, a quien se cree abogado de
muchas dolencias, en especial de los males de garganta.
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El 3 de marzo se celebra al
aniversario del martirio de San Emeterio y San Celedonio. Este
recuerdo da pie a las que últimamente se denominan " Fiestas
de Invierno " y que suelen consistir en varios días ocupados
con verbenas y espectáculos de toros. La solemnidad de esta
fiesta se trasladó, en el año 1561, del 3 de marzo al 31 de
agosto, pero la fecha original se recuerda con una procesión con
las reliquias de los Santos Mártires. |
Dentro del ciclo de Semana Santa es forzoso hablar de un curioso juego
que sólo se practica los días de Jueves Santo y Viernes Santo: "los
borregos". Se juega en una especie de mesa de billar con un rincón
en el que existe un rebaje de unos doce centímetros de diámetro. La
mecánica consiste en lanzar con un rodillo ocho pequeñas bolas blancas
hacia ese foso. Si todas, o un número par entran, gana el que las empuja.
En caso contrario juegan los demás. Es un juego de origen desconocido
en el que no se permite participar a las mujeres. Se juega en los dos
casinos calagurritanos y acuden gentes desde puntos muy distantes que,
según se dice, ponen sobre la mesa importantes cantidades de dinero.
En un pueblo de tanta tradición agrícola no puede faltar el ritual de
la bendición de campos. Hasta hace pocos años se celebraba el día de
Santo Domingo de la Calzada, 12 de mayo, con una procesión con las
imágenes de los patronos de la ciudad. Poco a poco, aquella fecha fue
perdiendo importancia y se pensó en hacer coincidir la procesión con la
festividad de San Isidro, 15 de mayo. Ahora se hace así y la bendición
se realiza desde la calle Bellavista, buen mirador sobre las huertas. El
Santo irá adornado con los clásicos roscos y a sus pies aparecerán los
ricos frutos del campo calagurritano.
El 16 de julio, día del Carmen, las gentes de la Ribera acuden en
auténtica romería al viejo convento, santuario de la Virgen del Carmen
"Patrona de la Ribera". Se rezará un rosario y habrá
procesión por las inmediaciones del convento.
Las fiestas de más duración son alrededor del 31 de agosto,
festividad de los patronos San Emeterio y San Celedonio. El calendario
tradicional empezaba la víspera con una hoguera en las inmediaciones de
la Catedral y se prolongaban durante los tres primeros días de
septiembre. En los últimos tiempos diversas circustancias aconsejan
celebrar estas fiestas a partir del 25 de agosto para evitar coincidencias
de exámenes y con el trabajo de las fábricas conserveras. Los encierros
y novilladas gozan de gran estima.
Calahorra dispuso de dos ferias anuales de ganado de gran importancia
en años no muy lejanos en que la mecanización no había llegado a la
agricultura. Eran el 25 de mayo y el 19 de noviembre y se prolongaban
varios días. Hoy apenas dura unas cuantas horas a la mañana y, por
supuesto, han perdido el entrañable sabor de antes.
El día 25 de noviembre se recuerda a Santa Catalina. Este día es
importante en Calahorra, pues Murillo, el barrio pedáneo hoy abandonado,
celebra su patrona. Sus antiguos habitantes organizan el almuerzo, la
misa, la procesión con la estatuilla de la Santa y una comida de
hermandad.
No podemos acabar sin hacer referencia, en la Navidad, al monumental
Belén, de 600 metros cuadrados que se coloca en el Paseo del Mercadal, y
al clásico Baile de Casados que se celebra al amanecer del día de Reyes,
con todos los matrimonios ocupando restaurantes y salas de baile.